Piel de gallina
-
no voy a negarte que lo sucedido hace casi dos días me ha ayudado a reflexionar sobre la utilidad, a nivel personal, de todo eso. Y he llegado a esta conclusión, que todo lo que empieza, acaba.
-
Como tú veas, tío. Sólo queda darte las gracias por lo aportado.
-
de nada. me alegro de que te hya servido de algo tanta tonteria junta.
-
@30segundossobreTokyo:lnebzmg0:
Y con Cale se acabo el asunto. Fue bonito mientras duro.
Pues si lo fue. Al menos para mi si ha sido bonito descubrir discos de la mano de alguien a quien le apasiona, sin limite de palabras y en todos los casos con comentarios viscerales. Sigo pensando en hacer uno sobre el Goodbye Yellow Brick Road..a ver cuando me animo

-
ya te anime a hacerlo cuando estuviste en Barna, pero lo vuelvo a hacer. Y a todos los demas también.
-
30segundos, tus aportaciones crítico-pedagógicas han sido, son y serán imprescindibles aquí. Regálanos alguna de vez en cuando aunque sea.
Cuando me vea con ganas, tiempo y capacidad locuaz como para aventurarme a hacer alguna cosilla, lo haré.
-
Yo ya me entrometí aportando mi humilde grano de arena en este apartado y haciendo referencia a dos discos importantes de lo que llevamos de década: DEVOTION de Avishai Cohen y RUBI BLUE de Roisin Murphy.

-
no entiendo qué ha pasado para que 30" haya dejado de escribir por aquí. yo me leía enteros todas sus reviews, y la verdad es que se echa de menos.
vuelve, maestro!
-
vuelve…..a casa vuelve.
-
y volvio….....

No cabe duda de que tener una visión muy firme ante la vida y todo lo que la rodea es algo bueno, pero también conlleva grandes problemas. El más grande de todos es llevar con la máxima consecuencia todo lo que haces bajo esos puntos de vista. Personalmente, creo que esto es bueno, pero que pude llegar a extremos que una cierta locura que hace que, al final, este más pendiente de que todo lo que hagas este bajo esos preceptos que en tratar de crear algo. Quizás esto es debido a que como uno no esta solo en este mundo, no cuenta en que los demás, que no están sujetos a tus mismas normas morales o éticas, van moviéndose de un lado al otro y que puede llegar el punto de que ellos vean “guay” lo que uno hace y, aunque tu sigas firme en esas concepciones, todo eso que has creado se convierta en carne de consumo por parte de un cierto sector de las masas que lo abraza como una forma más de ser distintos a los demás. Y te conviertes, sin quererlo tú, en un prototipo de lo que quieras, pero un prototipo. Y cuando llegas a este punto, eres tu quien decide que hacer a partir de ese momento: seguir siendo adorado por esa masa que te considera lo más o darles una patada en el culo, dejarles con cara de papanatas y seguir tu vida bajo tus preceptos (acertados o no). Pero ya el culmen de todo esto es que, con el paso del tiempo, lo que uno hizo en su tiempo, es juzgado con esa pátina de autenticidad que parece ser como un sello de calidad, algo así como esos certificados de calidad que ahora se dan a las empresas; el público actual ve tu trabajo y lo califica como “honesto” o como “visionario”. En fin, son las cosas del mercantilismo capitalista, que afloran en las almas de hasta el más pintado.
Toda esta parrafada viene a cuento para poder resumir la obra y la existencia de un grupo como Crass. Crass fue, durante su existencia y después de ella, una constante lucha por llevar unos principios hasta las últimas consecuencias. Crass es, sin duda alguna, el grupo anarquista por excelencia, y bajo esas premisas políticas, intelectuales y éticas, no solo llevaron todo ello a su concepción artística, sino a su vida personal. Su constante lucha por llevarlo todo según sus reglas fueron un auténtico faro para mucha gente que vio que era posible hacer las cosas de otra forma, pero Crass no solo fue un grupo de punk al uso. Crass disfrutó de una época que iba que ni pintada para vociferar a todo pulmón su visión del mundo. En plena era Reagan y Thatcher, Crass no solo se conformaban en criticar la política de esos gobiernos, sino que los torpedos de ese colectivo eran mucho más profundos. Crass dirigía sus dardos también a cosas tan profundas como la destrucción de medio ambiente, las preconcebidas estructuras morales de la sociedad occidental, las creencias religiosas como corsé del libre albedrío humano y muchísimas cosas más. Para ello, Crass no solo opto por un sonido crudo propio del punk, sino que fue mucho más haya. Crass renuncia al punk de finales de los 70 y crea un sonido mucho más complejo de lo que parece a simple vista; utiliza la palabra como arma letal, pero no solo como simple elemento para hacer estribillos y ya esta. No, para nada. Sus textos son complejos, en muchas ocasiones son casi como una banda de spoken Word musicado. Crass podía ser disfrutado pegando botes, pero también como un ente intelectual de primer orden. Creo que, estéticamente hablando, es esta utilización primordial de la palabra lo que les diferencia de todas las bandas de la segunda oleada punk (incluso de la primera), y les convierte en un grupo de investigación artística / militante muy interesante. Por ello, sus obras son tan disfrutables ahora como lo fueron en su tiempo.
Penis Envy es su torpedo dirigido a todo el mundo del machismo y de la dominación de la mujer, no tan solo por parte del hombre, sino de la sociedad en general. Muchos consideran a Crass como una de las primeras bandas feministas de la historia o, si queréis decirlo, la primera riot girl band. Muy cierto, y este disco es una muestra de ello. En este disco, Libertine, Rimbaud y cia despliegan toda su acida crítica al papel de la mujer como objeto sexual, a la dominación del hombre sobre ella, a la presión que sufren las mujeres por parte de todos los sectores de la sociedad (trabajo, religión, etc), a la idea judeocristiana del amor y del sexo y un montón de cosas más relacionadas con esta historia de opresión / represión ejercida contra la mitad de la humanidad desde hace siglos. Todos estos argumentos fueron adoptados por todas las bandas punk (o perro flautas, para entendernos) posteriores como sinónimo de autenticidad punk pero, la verdad, la realidad es muy cruda, por mucho que adopten su inconfundible diseño gráfico, por mucho que hablen de las mismas cosas y todo eso, nunca les llegarán a su altura, porque como he dicho anteriormente, Crass eran mucho más que una banda de punk…muchísimo más. Quizas de todos los grupos que adoptaron su forma de entender la música como una prolongación más de su forma de ver la vida, los únicos que se les puede comparar son los holandeses The Ex, por eso los holandeses son también mucho más que una banda de rock o de punk.
En definitiva, Crass es como una hermosa quimera que durante un tiempo limitado fue real y efectiva. Una quimera que hizo abrir los ojos a mucha gente para darse cuenta de que se podían contar cosas de otra manera, y no solo contarlas, sino que también se podía vivir bajo un prisma distinto a todos. La actitud llevada a la enésima potencia, para lo bueno (mucho) y para lo malo (poco). -
@30segundossobreTokyo:1z26jd6l:
y volvio….....

Un discazo si señor.
Cuando escribes esto o cosas así es cuando haces falta en el foro.
CRASS – Penis Envy 1981 juntamente con Subhumans, Oi Polloi
y sobretodo CONFLICT It's Time to See WHo de 1983 son 4 grupos que de tanto en tanto me viene de gusto rescatar y marcarme unos pasos anarcopunks. -
Buf, he disfrutado un montón leyendo tus comentarios. Para los interesados, éste álbum lo vendían hace un tiempo bastante barato en el Kebra de Tallers, ahora, ni idea. Finalmente, quería recomendar la obra H. Read (la verdad es que no es un pensador de primer orden, pero bueno.) Eso en relació a esta fantástica reseña, y a otra de muy buena sobre V de Vendetta en el apartado de cine. A Read y Moore les unes un hilo fino.
-
sabes lo más divertido: pues que este disco lo tengo, junto a otros de Crass (concretamente el The Feeding Of The 5.000 y el Stations Of The Crass) en formato cassette y, encima en unas ediciones polacas (excelentes ediciones, por cierto, algún día tendriamos que hablar del formato cassette, el formato underground por excelencia). Las compré en el Ateneu de Vallcarca una noche de concierto. En cd tengo un par más.
Lo que no se si pasarlas a cd o dejarlos tal cual. La verdad es que me gusta mucho tenerlas en cassette, pero en un poco incordio sacar el cacharro para poder escucharlos. Creo que ni me los bajaré y los seguiré teniendo en ese formato. -
Ay, el entrañable K7. Mi padre sigue siendo un mitómano de este formato. Yo tengo vagos recuerdos de reciclar cassetes originales de mi iaia (el fary, camilo sesto, como me arrepiento…) encabiendo un papelito en una ranura, o alguna cosa similar... Más recientemente, recuerdo las cubetas de maquetas de grupos noveles (recuerdo acompañar a un amigo a comprar la de Úrsula, y la de Estopa, esa de los porros) y como no, los míticos expositores de las gasolineras. Algún día se debe hablar de las pornos que venden ahí. Por cierto, que tal esos Conflict, Maurici, fes-me cinc cèntims
-

Quizá ya se haya comentado el Treasure de Cocteau Twins, pero hoy he vuelto a redimensionarlo tras, curiosamente, volver a ver Blade Runner. Será que el humor que me ha dejado la tragedia de los replicantes me forzaba a soñar con ovejas eléctricas o mecedoras lisérgicas.
A parte de los recurrentes tópicos de cantos de sirena de Liz Fraser el álbum es hipnótico y dulce como podría ser un aquelarre de hechiceras buenas, pero con ese tono de oscura belleza que Swans lleva a terrenos más sórdidos. No es uno de esos discos en que la emoción es artificial, como un perrito que te estira de la pernera para que le hagas caso, es sencillamente una dulce borrachera de sinfonismo que hace que los ecos de Aloysius se te claven en la cabeza como obra de brujería o que el tímido toque jazzístico inicial de Pandora te de el pecho como un niño de ojos vidriosos.
Desde Lorelei a Persephone pasando por los arasbescos de Amelia, me hace pensar en fetos escuchando dream pop ambiental en una placenta. Imágenes extrañas.
¿Qué narices tendrá Blade Runner para ponerle a uno tan triste y taciturno?
Get off the car
Kick his chain, kick his pride
Get him soaked hit run
Lift up your toes
In my mouth
And we can make love
And we can go
Were covered by the sacred fire
When you come to me, you come to broke -

¿Es este el disco de punk post 77 más popular que existe? ¿Son los Dead Kennedys tan importantes como los Clash o los Pistols, por ejemplo? ¿Todos tendríamos que tener este disco en casa?…Estas y otras preguntas me asaltan en el preciso momento de ponerme al teclado y empezar a hablar de uno de los discos más jocosos, revolucionarios, directos, impactantes, ácidos y… ¿obligatorios? que he oído en mi vida. A la tercera pregunta yo diría que habría que tenerlo, pero no se puede obligar a nadie a tener un disco si no le gusta el estilo que practica ese grupo, así que vosotros sabréis. A la primera diría que sin duda es uno de los discos más conocidos de la segunda oleada punk y el más conocido de los hechos en USA. Y a la segunda…pues mi modesta es que no se si serán más importantes que los Clash, por ejemplo, pero si mucho más que los Pistols.
Siempre me ha encantado esa cosa que tienen los Estados Unidos que se asemeja a un poliedro de infinitas caras. Se puede encontrar de todo allí, conviviendo de una forma que, para nosotros los iberos, es algo inexplicable. Aquí, simplemente, nos pasamos el día insultando y descalificando al contrario como parte de una perenne verbena de la paloma. Ellos hacen de ese poliedro su signo identitario primario, con el rollo de que son un país joven y de que sus habitantes vienen de culturas diversas, pues hacen de todo ese festorro no solo su norma domestica, sino también una forma de vida exportable a todo el planeta. Hasta cierto punto, hasta lo encuentro divertido, pero el peso de la cultura europea y de la tradición judeo cristiana continental pesa demasiado como para entenderlo. Pero, es increíble que uno de los lados de ese inmenso poliedro americano sea habitado por personajes que no solo están radicalmente en contra de muchas de las otras caras de este poliedro, sino que encima lo hagan con gracia y, sobre todo: creatividad total y, porque no decirlo, una cierta dosis de libertad bastante notable. Y todo eso de forma legal (la famosa primera enmienda de la su constitución).
Jello Biafra (en pasado y en presente) y sus Dead Kennedys (estos en pasado) forman parte de esa cara del poliedro. Pero ellos no se escudan en la historia tópica historia redneck americana, esa que habla de personas con un nivel cultural más bien bajo y todo lo que los europeos (tan cultos nosotros) nos gusta oír de los americanos para darnos aires de ser mucho más superiores que ellos. Ni siquiera solo tienen a los tópicos dardo de todo grupo punk que se precie (también les dan a ellos, no sufran). Lo que más me gusta de los Kennedys es, precisamente, lo de Kennedys. Ellos vieron muy claro que la estopa no solo se tenía que repartir entre los de siempre, sino que hay muchos otros elementos dignos de recibir los varapalos de la crítica más mordaz y directa. Así que los Kennedys no tuvieron ningún reparo en mandar torpedos a la línea de flotación de toda esa burguesía americana liberal, que vota demócrata cada 4 años, se siente defensora de los derechos de la minorías y culturalmente más formada que los demás, pero que defiende a ultranza (de una manera más human y amable, eso si), los intereses del capitalismo más cetrino e inhumano. Este objetivo fue tan ampliamente cumplido que los Kennedys sufrieron la persecución no tanto de los circuitos conservadores, sino que sus máximos inquisores fueron todos esos liberales californianos y americanos. Los Kennedys pusieron delante de los ojos de todo aquel que quiso verlo que los demócratas y los conservadores eran los mismo perros. Y cuando Reagan subió al poder, Biafra y cia no solo siguieron con su discurso, sino que viendo que la fiera a combatir era más poderosa, radicalizaron aún más sus argumentos, volviéndose más fieros, combativos y cínicos.
Pero una de las cosas que hicieron grandes a los Dead Kennedys es su vitriolito sentido del humor. Hay muchas formas de decir las cosas en esta vida, múltiples maneras de expresión. Para los grupos o artistas que enfocan sus perspectivas artísticas en la denuncia social o política es muy fácil y sencillo acudir a la letra directa, al mitin y a la consigna clara para un auditorio que crees que es corto de meninges y que no entiende la sátira. Eso se puede interpretar también de muchas formas (no complicarse la vida o no dar más de si, entre otras), pero como estamos hablando de expresión artística (hasta en el punk Kennedy (ano) se pude encontrar esto), Biafra piensa que si hay que meterse con los políticos, con la cultura y la forma de vida televisada americana, con la religión, con las multinacionales y con todo cristo, lo mejor es hacerlo de una forma inteligente y divertida. Biafra es como uno de esos comediantes radicales americanos (como Hill Hicks) pero no solo utiliza la palabra como arma: el tiene un grupo y en eso se emparienta mucho con otro ilustre sátiro americano: Frank Zappa. Biafra es una auténtica china en el zapato de la buena consciencia americana, y lo es desde que el cielo americano vio este disco, un disco donde Biafra canta de forma acelerada letras, mensajes, chistes, frases y otras lindezas como una AK47. Y como para que la cosa ya pase a ser más elevada, el grupo que lo respalda no es menos punzante: la guitarra de East Bay Ray es un estilete oxidado preciso en el corte, creando una gran cantidad de infección; Klaus Flouride no es tópica bajista que se encarga de bombar notas…para nada, utiliza el bajo casi de la misma forma que Ray su guitarra y el amigo Ted se dedica a esparcir metralla percutida a diestro y siniestro, delante y atrás. Tal conjunción sísmica (creo que la falla de San Andrés tiene mucho que ver en el sonido Kennedys) es la responsable de temas como los inolvidables Kill The Poor, Holiday In Cambodia, ese impagable himno que es California Uber Alles, esa mirada al garaje que es Let’s Lynch The Landlord…o esa absolutamente impagable versión del Viva Las Vegas.
Todo esto y algunas cosas más hacen que, para mi, los Dead Kennedys sean imprescindibles, visionarios, actuales y…más importantes de los de Rotten y cia, pero vamos…de aquí a Mercurio. Por cierto, que hermosa portada. -
Has vuelto a "tu post". Me alegro

-
@Blavatsky:3epp5eby:
Ay, el entrañable K7. Mi padre sigue siendo un mitómano de este formato. Yo tengo vagos recuerdos de reciclar cassetes originales de mi iaia (el fary, camilo sesto, como me arrepiento…) encabiendo un papelito en una ranura, o alguna cosa similar... Más recientemente, recuerdo las cubetas de maquetas de grupos noveles (recuerdo acompañar a un amigo a comprar la de Úrsula, y la de Estopa, esa de los porros) y como no, los míticos expositores de las gasolineras. Algún día se debe hablar de las pornos que venden ahí. Por cierto, que tal esos Conflict, Maurici, fes-me cinc cèntims
Perdón Blavatsky no había visto tu mensaje.
Conflict resulta q ya no gustan a nadie y es normal pq me pareció como metal malo un disco suyo de los noventa. El cantante iba muy codificado, más que el plus en plenoapogeo porno o futbolero y sin abono.
Pero en sus inicios 1979 estuvieron gestando lo una autentica bomba de anarco punk que estalló con The House that man built en 1982 pero ese no acaba de molar.
Prueba I's time to see who's who del mismo año o The Unforgetable force de 1986.
Steve Ignorant de Crass fue miembro del grupo durante un corto periode de tiempo.Por cierto 30" el primero de los Dead Kennedys es impresionante, gracias por esa crítica tan currada.
Podría hablar horas de las maravillas de esa joya también. -
Gracias, Maurici, ya tiene nueva faena la mula. Proxima estació: The Ex. Me acabo de tajar viendo las amargas lágrimas de Petra Von Kant. Me siento un miserable, me duele la cabeza y mi madre no me quiere dar el beso de buena noches. Aciago May Day me espera. Lamentable.
-
Se va uno unos dias al campo y se encuentra la agradable sorpresa del maestro 30" hablando de dos de los grupos que más me deslumbraron cuando los conocí y con dos de sus discos que me sé de memoria, mejor regreso no podía ser como he disfrutado de la reseña. Bien , de la misma cuerda que Crass eran Poison Girls (creo que tienen miembros comunes o algo asi) de los que recomiendo este disco.

Y de Jello Biafra solo añadir que para el que no lo sepa se presentó para alcalde en San Francisco y quedó cuarto lo que tiene mérito sabiendo que quería hacer obligatorio que los ejecutivos fueran vestidos de payaso a trabajar.

Hello! It looks like you're interested in this conversation, but you don't have an account yet.
Getting fed up of having to scroll through the same posts each visit? When you register for an account, you'll always come back to exactly where you were before, and choose to be notified of new replies (either via email, or push notification). You'll also be able to save bookmarks and upvote posts to show your appreciation to other community members.
With your input, this post could be even better 💗
Registrarse Conectarse