Novedades del 2006 (Críticas de discos)
-
…
-
RX aseguraté en primer lugar de quien es el que escribió eso, porque el patio está como para confiar en las críticas.

-
…
-
BEIRUT ("Gulag Orkestar", 2006)
La historia es apócrifa, pero verosímil: una pareja de yuppihippies estadounidenses, fascinados (¿quién no?) por el libro de Claudio Magris sobre el Danubio, deciden peregrinar cuanto antes a esos paisajes de la Europa central-oriental. Llevan en el equipaje a su "junior", criatura taciturna y rarita sobre la que no tienen muy clario si es un artista precoz o un perfecto imbécil. Ya en su destino, ocurre lo inesperado: la pareja no soporta los mosquitos, la separación del aire acondicionado de los hoteles y la pesadez pedigueña del paisanaje (p.p.p.) Sin embargo el chavalote se encuentra cada vez más cómodo en esas tierras, que una vez estuvieran tras un telón de acero y decide dar prolongación mochilera a ese viaje del que los papás están ya más que fatigados.
A tiempo para celebrar su decimonoveno cumpleaños, Zack Condon regresa al dulce hogar con mucha experiencia vital en el zurrón y, además, con un puñado de canciones inspiradas por una visión nada berlanguiana de lo austrohúngaro. Consigue además interesar a personajes como Jeremy Barnes (Neutral Milk Hotel) o Heather Tros (A Hawk and a Hacksaw) y que estos padrinos le faciliten bastante las cosas en su debut discográfico. Prosigue el cuento, ya contrastable con la realidad, con reseñas entusiastas y hasta delirantes (Pitchfork) y el nacimiento de una nueva estrella, no sabemos si efímera.
Beirut debuta bajo la influencia muy poderosa de Stephin Merritt, Devendra Banhart, Rufus Wainwright y Jeff Mangum (¡repoker!). Semejante cóctel servido en un entorno de ensoñaciones zíngaras creo que le ha provocado una buena melopea a más de un respetable crítico. Y no porque lo que contenga el disco sea desdeñable, sino porque es un fruto de manifiesta inmadurez y, tal vez, demasiado prisionero de los mimetismos arriba mencionados.
Pero el chico tiene chispa y habrá que esperarle: momentos como esa especie de pasodoble desmelenado en "Bratislava" provocan que se haga querer. Por ahora más querer que respetar.
-
CHICO BUARQUE ("Carioca", 2006)
La historia musical de Río está fertilizada y protagonizada en buena parte por inmigrantes (¡esos genios bahianos, nordestinos!). Chico Buarque, hijo y nieto de cariocas, no es que aborde un homenaje conceptual a su ciudad. De hecho no reparó, hasta bien avanzada la grabación, en que su primer disco oficial tras ocho años de silencio (como músico, no como novelista) adoptaba el perfil de un mapa, más sentimental que geográfico, de Río. Un mapa donde reintroduce esos nada lejanos suburbios de favelas que suprimen los callejeros aptos para el turismo.
Buarque regresa en una forma espléndida, con su capacidad de siempre para construir y deconstruir la lengua portuguesa, como si fuera una jerga de su invención. Vuelve el vértigo de esas pirotecnias verbales que, sin exageración, tantas veces se han calificado de dylanianas. Pero el mago prolífico de antaño es ahora un compositor sexagenario que se dosifica, en cuanto a pronunciamientos y emociones fuertes, y pone al sol para este "Carioca" su vena más irónico-amable. Por éso despoja de tormento a sus tradicionales relatos de cortejo e incomunicación amorosa. Como el caballero de fina estampa pero en declive físico que ya es, refuerza la ironía hacia su reputación donjuanesca y, si continúa escribiendo sobre estrategias de acercamiento y conquistas efímeras, ahora el humor trata de ocupar los huecos que deja más el romanticismo inconveniente que la sentimentalidad.
La vinculación de este álbum a Río está, antes que en menciones explícitas, en la utilización de los ritmos y estructuras que los conocedores de la gran música brasileña asocian esencialmente con la ciudad. Y, no por casualidad, el círculo se cierra con la primera composición oficial del supericono carioca Tom Jobim, ese precioso vals serpenteante llamado "Imagina".
-
@Khurcius:lzsp5ax5:
BEIRUT ("Gulag Orkestar", 2006)
Me encanta…

Uno de los álbumes q más he escuchado ultimamente…
...y temas como Postcards From Italy no dejan de
sonar en mi cabeza…
…todo un descubrimiento.@Mr.Spock:lzsp5ax5:
Después de sucesivas y emocionadas escuchas
he caido rendido en los brazos de "Rather Ripped"Para mí…
...uno de los álbumes del año...
…incluso a los incondicionales como yo nos ha sorprendido...
…cómo pueden seguir a este nivel después de tantos años ??? -

Esto es lo último que he escuchado, el nuevo trabajo de John Zorn, Moonchild. En este caso, se hace acompañar de amiguetes de toda la vida como Mike Patton (voz), Joey Baron (batería), Trevor Dunn (bajo) y Bill Laswell. Nombres asociados a algunos de los trabajos mas agresivos de la carrera Zorn, ya sea de Painkiller, Hemophiliac o Naked City, asi que es fácil intuir por dónde van los tiros en este Moonchild. Lejos de Masada o de sus habituales Filmworks, nos encontramos ante un disco de temas concisos y abrasivos, oscuro, cercano al grindcore y al metal, fruto en muchas ocasiones de la improvisación y la espontaneidad. Es un gustazo comprobar que Zorn sigue embarcándose en proyectos com este.
Os dejo aquí para descargar el tema que abre el disco: John Zorn - Hellfish -
…àlguien tiene algún tipo de información sobre Belmonte?!?
..según tengo entendido és el nuevo proyecto de Jaume García de Fang però no he escuchado nada ni he encontrado nada en internet...

-
THE RACONTEURS ("Broken Boy Soldiers")
¡Cuidadito con Jack White! Parece que el mensaje implícito en este debut de su proyecto paralelo con Brendan Benson y compañía es: "puedo ser el rey de la MTV en cuanto me lo proponga". Porque "Broken Boy Soldiers" es un artefacto concebido para dar el pego. Ortopédico, sintético, tramposo y endemoniadamente bien hecho. Bello sin alma.
El disco es de los que corre el riesgo de quedarse bizco de tanto guiño. Riffs zeppelianos a tutiplén, blues-rock construido con las infalibles recetas de la abuela stoniana, estribillos superglue, un poco de furia motora de Detroit y sonido impecable para todos los públicos. Uno de los discos más previsibles de los últimos años, pero también de los más inteligentes. Después de tanta sobrecarga oscurantista, gótica o "arty" en el rock duro, la peña está hambrienta de energía básica, buenas canciones (aunque contengan más polipiel que víscera) y guitarrazos sin pretensiones. Rock con vitaminas para pasarlo bien, reconocer lo primoroso de sus hechuras y esperar, fervientemente, que Jack White y Brendan Benson no se nos echen a perder a consecuencia del previsible éxito.
-
THE DIVINE COMEDY ("Victory for the Comic Muse", 2006)
A Neil Hannon le quieres como es o prefieres ignorarle, porque lo suyo te da grima. El caso es que en un álbum autoproducido el artista se retrata. Hannon no quiere dar sorpresas a nadie. Se trata ya, sin más ambiciones conceptuales, de entregarnos períódicamente un puñadito de canciones y, dependiendo del grado de inspiración del conjunto, deleitarnos con un disco estupendo, como el inmediatamente anterior "Absent Friends", o dejarnos un tanto más insatisfechos, como con la irregularidad de este "Victory…"
El bon-vivant norirlandés nos da otra buena dosis de lo que esperamos, queremos o tememos. Historias de un mundo decadente, entre victoriano y chic; costumbrismo de gente acomodada que picotea fresas en las gradas de Wimbledon y veranea en la Costa Azul. Todo cosido líricamente por una ironía perfecta para lectores de E.M. Forster y espectadores de James Ivory. Hannon es decadente, lo cual ni le preocupa ni merece reproche. Hannon sí parece en riesgo de tomar una deriva teatralizante que participa, para bien, del costumbrismo "kinkie" (con individuos de otra clase social, evidentemente), y, para mal, de una narratividad peligrosamente Lloyd-Webber.
Hannon se entretiene con asuntos medio anacrónicos y se hace perdonar por divertido y mordaz: ¿angustias frente a la pérdida del virgo en 2006? Y, cuando parecemos a punto de ahogarnos en violines, oboes y clavicordios, se lo perdonamos todo por el brío de "Party Fears Two", por el banjo y la emotividad de "Mother Dear", por la atemporalidad de "Arthur C. Clarke Mysterious World" o por la genuina densidad de "The Plough", uno de esos peliculones sonoros de su especialidad. Ha tenido (y se supone que tendrá) momentos mejor rematados, pero ya no podemos vivir sin él.
-
Pues miren ustedes, me voy a animar lo voy a decir:
este disco me parece bueno, decente, bien hecho y, aunque sea indie, hasta disfrutable por una servidora de ustedes. Al menos me ha alegrado una tarde muy perra.

Y no solo porque el disco es bueno, sino porque los Half Foot Outside llevan 10 años dando el callo, bastante a la chita callando, sin alardes ni tonterias, a lo suyo, evolucionando con dignidad y, lo mejor, a contracorriente de hardcoretas y indies fib.
Hala, dicho queda. Si quiren, se lo escuchan y ya me diran el que.
-
Pues no estoy de acuerdo contigo. No en cuanto al disco, que puede resultar decente, con un buen sonido, alguna canción destacable, etc. aunque por el estilo de música que es aporta bastante poco… y mira que me ha gustado el indie, pero a estas alturas...
Tengo cariño a este grupo, y estoy totalmente de acuerdo en lo de que llevan 10 años currándoselo y a lo suyo, siempre muy en la sombra dentro de bcore (aunque para mi fueran de los más defendibles grupos de ese sello), pero no coincido para nada en lo de evolucionando con dignidad y a contracorriente. Los he seguido desde su primer disco, que ahora mismo les hará sonrojar aunque en su momento para mi tenía sentido, y he ido viendo como cambiaban con cada disco y sinceramente el rollo que llevan ahora no me parece nada "a contracorriente", no entiendo la evolución. El giro al indie de los dos últimos discos, bastante sosete en general, no me ha convencido nada... antes me hacían bastante más gracia, tampoco es que aportasen mucho al hardcore pero este cambio hacia un indie mucho más fácil de digerir me da pena, el otro día les vi en directo y sonaban cansados y aburridillos, obviamente sólo tocaron temas de los 2 últimos y uno del "New Ad ideas", e incluso en este se me hicieron "lentos", con poca energia, no como antes. Por supuesto, había mucha más gente viéndolos que hace 5 años, que incluso se sabía las canciones...
Sí que han evolucionado a contracorriente de los hardcoretas (apartándose totalmente del hardcore, de hecho), pero para mi si que han ido hacia el "indie fib" y eso es lo que me apena. Pero bueno, es sólo una opinión.
Eso sí, ellos son muy buena gente y me merecen muchísimo más respeto que muchos grupos nacionales...Me ha sorprendido un huevo que quien hablase positivamente de este disco fueses tu, 30". Fuiste a verlos el otro día con Sybil Vane?
-
No entiendo muy bien a qué os referís cuando habláis de indie a secas como género.
-
Tienes razón, yo lo leo y me da asco, aunque creo que hablando con 30" nos hemos entendido. Me refiero a que conociendo el disco/grupo del que se habla, da igual simplificar hasta ese punto, pero claro, los demás no saben de que coño va el tema.
Pues bueno, en este caso concreto estos tiran del indie yanki de los 90, indie rock tipo pavement, sugar, dinosaur jr, etc… toda esa tropa, y también algún toque de the cure en algún tema... no se, los de siempre, según en que canciones se pueden ver referencias distintas... -
Tienes razon en lo que comentas, Waldo. Yo también los conozco desde hace años, pero a mi estas canciones me han parecido decentes, bien hechas y dignas. Ya se que antes eran más interesantes o como quieras llamarlo, pero no por ello dejaré de creer que este disco se merece una buena consideración. Es un disco de rock alternativo (quizás esta definición les sienta mejor que la de indie y que creo que engloba a los grupos que comentas).
Y, de lo que llevo escuchado hecho en España, este es el que más me ha convencido y por eso lo he recomendado. Seguro que habrá otras opiniones y seguro que algunas de ellas, dispares.No fui a verlos. Espero poder hacerlo si se presenta la ocasión. Si los viste, ¿como suenan estas canciones en directo?
-
En sabadell no los vi, estuve viéndolos presentando el disco cuando aun no lo había escuchado y bueno… los tios llevan ya muchos años y tablas tienen, tocan muy bien pero en directo no me convencieron nada. El cantante por ejemplo, que ha mejorado mucho, no me gusta nada como canta ahora, ni la desgana que me transmitia en directo. No se, es cierto que el problema es que no me gusta el camino que han cogido, pero independientemente de eso en directo me dieron un poco de pereza esta vez, les vi como faltos de energía. También me parece que, salvo algunas excepciones, a las canciones les faltaba pegada. Pero bueno, pudo ser un mal día. También reconozco que el lugar y el público influyeron negativamente en mi percepción de todo...
-
FLAMING LIPS ("At War with the Mystics", 2006)
Intuyo cada vez con más clariadad que con estos Flaming Lips, que tanto se me han atravesado, mantengo una deuda de acercamiento por el flanco de la disfrutabilidad, y que la recuperación de sus viejos discos puede ser sinónimo de revalorización. A veces en el pop uno es el marido cornudo, el último que se entera. No hay de qué avergonzarse.
De momento este presunto patito feo en la discografía reciente de los de Wayne Coyne ya está, en una jerarquía personal, por delante de los aclamados "Soft Bulletin" y "Yoshimi…". Por primera vez me reconozco víctima de las raras artes de seducción de Flaming Lips. Tal vez porque aquí, sin abandonar la psicodelia y los viajes astrales, se abre paso un grato calorcillo humano, por encima del sarcasmo y de la experimentación.
Dave Friedmann encuentra un equilibrio primoroso en la recuperación subyacente de algunos convencionalismos rock de la primera época y las apoteosis de efectos, teclados y Pro Tools que llegaron después.
Es un trabajo disperso que se las arregla para no degenerar en caótico. Sólo este trío de zumbados (cuarteto con el pilar insustituible de Friedmann) puede conjugar elementos tan irreconciliables, en apariencia, sin que el invento se desmorone. Por inverosímil que parezca, no te plantea problemas como oyente encadenar la luminosidad nonsense y pop de "The Yeah Yeah Song" con el trallazo glam y negroide de "Free Radicals" (como el encuentro imposible de Marc Bolan y Prince, naturalmente en una galaxia muy muy lejana). Y, para rizar el rizo, la tristísima "The Sound of Failure", algo así como el entierro de Blancanieves en medio de un doliente coro de enanitos (reforzando, de paso, la conexión que algunos encuentran entre F.L. y el aspecto más morboso de la iconografía Disney).
No les importa el qué dirán (¡benditos sean por ello!), así que, avanzando por el álbum, aproximaciones nada irónicas a tendencias hegemónicas en el rock de la primera mitad de los setenta que suelen concitar la rechifla de la crítica que marca tendencias y la afición que las asume con disciplina. No es nuevo en Flaming Lips un bubblegum hipertrofiado muy E.L.O., pero sí sorprenden más unos riffs blacksabbathianos, un modélico artefacto progresivo ("Pompaii Am...") que hubieran firmado sin empacho Pink Floyd, y un abrazo, mucho más inocente de lo que en ellos podía esperarse, a la psicodelia de la década anterior.
Me gustan definitivamente estos Flaming Lips capaces de abandonarse sin coartadas "arty" al bombón melódico, tan beatle, de "Goin' on", o a agarrar por los cuernos el toro del dolor en "Mr. Ambulance Driver". También, para alivio de periodistas que valoran por encima de todas las cosas eso del "posicionamiento", tienen algún que otro recadito directo al Despacho Oval. Sólo desde la vitalidad y la frescura puede justificarse la longevidad de una banda. Flaming Lips depuran y humanizan los tics que más se les han celebrado y añaden novedades insospechadas. ¿Acabaré idolatrándolos?
-
@Madam:
…àlguien tiene algún tipo de información sobre Belmonte?!?
..según tengo entendido és el nuevo proyecto de Jaume García de Fang però no he escuchado nada ni he encontrado nada en internet...
No conozco este nuevo proyecto, ya investigaré, son buenas noticias de todas formas. -
No se si habéis comentado algo del disco de Gnars Barley pero como mola neng. Más fresco que meterte un cubito de hielo por el culo.
Y es que en verano me vuelvo muy petarda, con éste disco y el de Modeselektor me quedo más chulo que un ocho.Por cierto Khurcius, siento no coincidir contigo pero el disco de los Flaming Lips me parece un coñazo. Pero no me hagas mucho caso, su directo tambien me parece la nada más absoluta, así que debo estar equivocado.
-
TV ON THE RADIO ("Return to Cookie Mountain")
¿Tendría que volver urgentemente sobre "Desperate Youth, Blood Thirsty Babes" (2004) para comerme mis reticencias de entonces? El caso es que los neoyorquinos están ya muy lejos de parecerme una pandilla de ingeniosos, raros (y pretenciosos) alumnos de escuela de arte 'chic' con las cabecitas llenas de pájaros, bajo la pelambrera afro.
Y es que "Return to Cookie Mountain" es un señor discazo. Libre pero ya no caótico, rompedor pero no caprichoso, abarrotado de referencias pero no gregario. Aquí todos los cabos quedan atados donde corresponde; hablamos ya de canciones estupendas y no de esbozos genialoides. Y nos enfrentamos a un colectivo de músicos que han madurado a velocidad de vértigo y, aún adoptando en su sonido la atmósfera confuso-encabronada del mundo en que vivimos, parecen saber exactamente dónde quieren llegar y de qué manera conseguirlo.
La primera buena noticia es el subidón de carnalidad que han supuesto las incorporaciones del bajista Gerard Smith y, sobre todo, las percusiones tribales de Jaleel Bunton. Ese potaje rítmico, aunque parezca insólito en un álbum que, al fin y al cabo, podemos calificar de rock, pesa más que las guitarras y es tan decisivo para enamorarte como esas armonías vocales que les confirman como unos Beach Boys futuristas.
Ningún elemento parece aquí discordante con el conjunto: sea un saxo punzante, un parón, unos coros "inkspotsianos" o la misma presencia de un David Bowie que, después de tantos años, al fin ha podido verse tangencialmente involucrado en un proyecto tan excitante como los que él mismo abanderaba hace treinta años. Se nota que todavía hay complicidad entre Tunde Adabimpe, Sitek, Malone y la nueva sección rítmica, porque de todas sus puestas en común surge el signo matemático de la suma. Ni por asomo restas o divisiones.
Y, si de canciones hablamos, "Method" es el único "Good Vibrations" posible en los tiempos del Katrina, "Hours" funciona como una división acorazada de la seducción, "Dirtywhirl" es su conexión Arthur Lee; "I Was a Lover" pone en marcha todo el mecanismo de adicción que te mantiene ojiplático ya hasta que, casi una hora después, termina esfumándose "Wash the Day". Y lo más probable es que el alma te pida replay.
Hello! It looks like you're interested in this conversation, but you don't have an account yet.
Getting fed up of having to scroll through the same posts each visit? When you register for an account, you'll always come back to exactly where you were before, and choose to be notified of new replies (either via email, or push notification). You'll also be able to save bookmarks and upvote posts to show your appreciation to other community members.
With your input, this post could be even better 💗
Registrarse Conectarse
Does it bother you that the picture doesn't show?~